viernes, 4 de marzo de 2011
Y a veces elevo mis oraciones hasta el techo
Desde el inicio de los tiempos (mis tiempos) nuestra familia fue mormona, íbamos todos los domingos a la iglesia, estudiábamos cosas como el libo de mormón, doctrina y convenios, la biblia, la perla de gran precio y además podíamos leer la liahona, una revista mormona. Por si eso fuera poco, también teníamos otra literatura como guias de estudio, biografias y, claro, los himnarios.
Cuando yo era niña creía todo lo que nos enseñaban en la iglesia… y también creía en la evolución, hasta que crecí un poco (debía tener unos 8 o 9 años) y entonces noté que no se llevaba muy bien una cosa con la otra, entonces opté por negar la evolución y puse mi inteligencia al servicio de la teoría creacionista y tooodos en la iglesia me aplaudían (donde no era una inadaptada común y corriente, era modelo a seguir junto con mi hermana).
Ya en la adolescencia dejé de sentirme bien con lo que nos enseñaban, algo no estaba bien, algo no era normal ¿por qué está mal que los gays sean gays? ¿Por qué las mujeres no podían tener el sacerdocio? ¿Qué pedo con que los malos de los lamanitas se volvieron morenos para castigarlos porque solo los blancos son bonitos? ¿Dios tiene razas predilectas? Varias cuestiones por el estilo me molestaban y después de un tiempo de investigar llegué a la conclusión de que si hay un dios (que lo dudo) no es como el de la biblia o el libro de mormón.
Pasó el tiempo y dejé de encajar, estúpidamente intenté meter un poco de otros conocimientos en las clases, iba de negro, las otras jóvenes me hacían a un lado, luego excomulgaron a mi papá y dejamos de ir.
Aún así si tengo un problema le pido a mi papá que ore
¿POR QUÉ?
¿PARA QUÉ ORAR?
Porque, aunque ningún ser divino escuche nuestras plegarias, me da tranquilidad escucharlas.
Al final de todo nos quedamos con lo que queremos, con lo que nos conviene, lo que nos gusta… y ¡no tiene nada de malo! ¿Para qué tratar de obligarte a ti mismo a creer en algo en lo que simplemente no crees? Si después de investigar a fondo no te ha convencido ¡a la chingada!
Yo por eso deposito mi fe en personas que sé que pueden ayudarme cuando tengo problemas (como mi papá, mi doctor, mi hermana, amigos, etc.) y cuando ya no queda nada que hacer entonces me pongo a hacer mis oraciones porque me hacen sentir bien y punto.
Ya, a la chingada creyentes y ateos que quieren convencer a otros de a huevo, expongan lo que crean o sepan y dejen a la gente decidir a gusto sin juzgarla.
¡Já! Pos estos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
"Ja pos estos" jaaa me sacaste la risa con eso.. asi es yo pienso igual que tu, mientras no causen daño que crean hasta en los OVNIS si quieren, cada quien sus cosas.
saludos me gusto tu blog
Es cierto. A veces a la gente le dan tranquilidad las creencias mas extrañas pero como no le de tranquilidad sacarle los ojos a alguien pasa.
Que bueno que sigas el blog. Besitos y abrazitos. Bye, bye.
Publicar un comentario